Ya sea usted casada o soltera, y tenga o no hijos, probablemente lucha con su vida de oración
Como me ocurría a mí. Las buenas noticias son que no tiene por qué poner su vida o su oración en
Pausa. A continuación encontrará algunos consejos sobre cómo tener una vida de oración de 24/7
(es decir, veinticuatro horas durante los siete días de la semana).
Así como Marta, la de la Biblia, tengo miles de cosas para hacer todos los días: el trabajo de la
Oficina, lavar la ropa, cocinar, limpiar la casa, etc.; a eso agréguele usted las comidas que debí
Preparar, la limpieza de la casa, En estas condiciones, ¡es un verdadero desafío apartar un tiempo
Para orar!
Solía pensar que si no oraba en ciertos momentos del día, entonces mis oraciones realmente no
valían la pena. Sin embargo, mi vida de oración sufrió una transformación radical cuando descubrí
Que el mandato del apóstol Pablo de «orad sin cesar» (1Ts 5.17) significa más que solamente pasar
Un largo período de tiempo orando; implica compartir un diálogo continuo con Dios en cualquier lugar
Donde yo esté.
Un día me di cuenta de que para Dios es igual porque ¡yo soy su hija! (Jn 1.12) Ya sea que esté
Caminando, conduciendo por la ciudad, u orando desde mi escritorio, él se deleita en escucharme
No sólo una vez al día, sino durante todo el día. La Biblia dice que él «se inclinó a mí» y que «sus
oídos [están] atentos» a mis oraciones (Sal 40.1; 34.15).
Me emocioné aún más sobre los efectos de orar sin cesar cuando observé que la Biblia está
Llena de evidencias sobre cómo Dios usó oraciones breves para realizar grandes hazañas, tales
Como resucitar muertos o partir el Mar Rojo en dos. Esto me hizo ver que pensamientos como «no
Puedo orar lo suficiente» o «si no puedo orar por una hora, entonces ¿para qué hacerlo?» no tienen
Fundamento bíblico. Es maravilloso tener largas sesiones de oración cuando me es posible, pero
Recordar que mis oraciones breves pueden tener un gran impacto me anima a orar durante todo el
día.
Inicie bien el día
Ahora para mí una vida de oración continua empieza incluso antes de levantar mi cabeza de la
Almohada. Le digo a Dios: «Señor, éste es el día que has hecho; ayúdame a enfocarme en ti en
Medio de todo lo que tengo que hacer.»
Leo la Palabra de Dios antes de que las demandas del día empiecen a fluir porque siempre me
Ayuda a orar y alabar. Oraciones como: «Señor, ayúdame a confiar en ti con todo mi corazón y no
Con mi entendimiento» (Pr 3.5–6) o «Gracias, Padre, por ser compasivo y clemente, lento para la ira
Y grande en misericordia» (Sal 103.8), me ayudan a encontrar al que me socorre en vez de
Concentrarme en los obstáculos que podría enfrentar. La mayoría del tiempo expreso éstas y otras
Oraciones por mi familia y amigos durante mi andar matutino.
Utilice recordatorios visuales
Utilizo los objetos a mi alrededor como ayudas visuales que me recuerdan que debo orar. Por
Ejemplo, cuando paso frente a las ventanas de las casas de mis vecinos durante mis caminatas le
Digo a Dios: «Padre, permite que tu luz brille en estos hogares, bendícelos y haz que te conozcan.»
Mientras me ducho, después de haber salido a caminar, digo: «Señor, por favor crea en mí un
corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí» (Sal 51.10). Cuando paso en mi automóvil
Frente a una escuela, al ver la señal escolar hago de esa área una «zona de oración» y le pido a Dios
Que proteja a los estudiantes y les dé sabiduría a los maestros.
Ore en el instante
Con todo lo que tengo para hacer no deseo olvidarme de orar por las luchas de los demás. Así
Que en lugar de guardar esas oraciones para un momento especial, oro justo en ese instante. Si una
Amiga me pide que ore por una necesidad específica, le ofrezco orar con ella en ese momento. Si
Una ambulancia pasa a toda velocidad mientras voy conduciendo mi vehículo, inmediatamente pido
Por las personas que van en ella y por los doctores que se ocuparán de los heridos
«Incluso en medio de mis días más ajetreados, Dios me da "mini-momentos" para elevar una oración
por aquellos que están a mi alrededor. Puede ser un empleo, un matrimonio, una enfermedad, o
estrés. Todo el mundo necesita nuestras oraciones.»
Todavía sigo siendo una Marta por naturaleza, pero me he dado cuenta de que orar sin cesar no
es otro deber más ni una carga celestial difícil que hay que llevar. La oración es la manera en que
conozco a Dios; la forma en que puedo escucharlo. Cada vez que derramo mis cargas,
preocupaciones y problemas, experimento su paz, su esperanza, y veo su fidelidad más
claramente. Asimismo, siento su consuelo en las pruebas y observo su amor inagotable cuando él
Suple las necesidades por las cuales he orado.
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"ORAD SIN CESAR"
Ya sea usted casada o soltera, y tenga o no hijos, probablemente lucha con su vida de oración
Como me ocurría a mí. Las buenas noticias son que no tiene por qué poner su vida o su oración en
Pausa. A continuación encontrará algunos consejos sobre cómo tener una vida de oración de 24/7
(es decir, veinticuatro horas durante los siete días de la semana).
Así como Marta, la de la Biblia, tengo miles de cosas para hacer todos los días: el trabajo de la
Oficina, lavar la ropa, cocinar, limpiar la casa, etc.; a eso agréguele usted las comidas que debí
Preparar, la limpieza de la casa, En estas condiciones, ¡es un verdadero desafío apartar un tiempo
Para orar!
Solía pensar que si no oraba en ciertos momentos del día, entonces mis oraciones realmente no
valían la pena. Sin embargo, mi vida de oración sufrió una transformación radical cuando descubrí
Que el mandato del apóstol Pablo de «orad sin cesar» (1Ts 5.17) significa más que solamente pasar
Un largo período de tiempo orando; implica compartir un diálogo continuo con Dios en cualquier lugar
Donde yo esté.
Un día me di cuenta de que para Dios es igual porque ¡yo soy su hija! (Jn 1.12) Ya sea que esté
Caminando, conduciendo por la ciudad, u orando desde mi escritorio, él se deleita en escucharme
No sólo una vez al día, sino durante todo el día. La Biblia dice que él «se inclinó a mí» y que «sus
oídos [están] atentos» a mis oraciones (Sal 40.1; 34.15).
Me emocioné aún más sobre los efectos de orar sin cesar cuando observé que la Biblia está
Llena de evidencias sobre cómo Dios usó oraciones breves para realizar grandes hazañas, tales
Como resucitar muertos o partir el Mar Rojo en dos. Esto me hizo ver que pensamientos como «no
Puedo orar lo suficiente» o «si no puedo orar por una hora, entonces ¿para qué hacerlo?» no tienen
Fundamento bíblico. Es maravilloso tener largas sesiones de oración cuando me es posible, pero
Recordar que mis oraciones breves pueden tener un gran impacto me anima a orar durante todo el
día.
Inicie bien el día
Ahora para mí una vida de oración continua empieza incluso antes de levantar mi cabeza de la
Almohada. Le digo a Dios: «Señor, éste es el día que has hecho; ayúdame a enfocarme en ti en
Medio de todo lo que tengo que hacer.»
Leo la Palabra de Dios antes de que las demandas del día empiecen a fluir porque siempre me
Ayuda a orar y alabar. Oraciones como: «Señor, ayúdame a confiar en ti con todo mi corazón y no
Con mi entendimiento» (Pr 3.5–6) o «Gracias, Padre, por ser compasivo y clemente, lento para la ira
Y grande en misericordia» (Sal 103.8), me ayudan a encontrar al que me socorre en vez de
Concentrarme en los obstáculos que podría enfrentar. La mayoría del tiempo expreso éstas y otras
Oraciones por mi familia y amigos durante mi andar matutino.
Utilice recordatorios visuales
Utilizo los objetos a mi alrededor como ayudas visuales que me recuerdan que debo orar. Por
Ejemplo, cuando paso frente a las ventanas de las casas de mis vecinos durante mis caminatas le
Digo a Dios: «Padre, permite que tu luz brille en estos hogares, bendícelos y haz que te conozcan.»
Mientras me ducho, después de haber salido a caminar, digo: «Señor, por favor crea en mí un
corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí» (Sal 51.10). Cuando paso en mi automóvil
Frente a una escuela, al ver la señal escolar hago de esa área una «zona de oración» y le pido a Dios
Que proteja a los estudiantes y les dé sabiduría a los maestros.
Ore en el instante
Con todo lo que tengo para hacer no deseo olvidarme de orar por las luchas de los demás. Así
Que en lugar de guardar esas oraciones para un momento especial, oro justo en ese instante. Si una
Amiga me pide que ore por una necesidad específica, le ofrezco orar con ella en ese momento. Si
Una ambulancia pasa a toda velocidad mientras voy conduciendo mi vehículo, inmediatamente pido
Por las personas que van en ella y por los doctores que se ocuparán de los heridos
«Incluso en medio de mis días más ajetreados, Dios me da "mini-momentos" para elevar una oración
por aquellos que están a mi alrededor. Puede ser un empleo, un matrimonio, una enfermedad, o
estrés. Todo el mundo necesita nuestras oraciones.»
Todavía sigo siendo una Marta por naturaleza, pero me he dado cuenta de que orar sin cesar no
es otro deber más ni una carga celestial difícil que hay que llevar. La oración es la manera en que
conozco a Dios; la forma en que puedo escucharlo. Cada vez que derramo mis cargas,
preocupaciones y problemas, experimento su paz, su esperanza, y veo su fidelidad más
claramente. Asimismo, siento su consuelo en las pruebas y observo su amor inagotable cuando él
Suple las necesidades por las cuales he orado.
Pastora: Nitza Hernández
Correo electrónico / Email: nitchi1971@hotmail.com